Bitácora del vino, día 4, Villagarcía Viognier 2011, Vino de Pago de la tierra de Toledo, Castilla

Buenas, buenas... tal vez mejores, esta vez en Castilla La Mancha, gracias al vino, fui a los Montes de Toledo, de los Grandes vinos de Pago de España, a degustar nada más que una variedad del Ródano que consiguió en tierras castellanas una espléndida expresión, se trata de un vino que descubrí por suerte, y que se los recomiendo por su rareza, expresión y carácter. 

Es el Vallegarcía Viognier, cosecha 2011.

Vino blanco, de color dorado brillante de notable intensidad, opulento, con cuerpo y presencia, de potentes notas aromáticas a flores blancas, fruta fresca de hueso (melocotón y albaricoque) y un fondo a fruta blanca como la pera, muy bien integradas con la madera, ofrece notas minerales y ahumadas.  Ligeras notas herbáceas. En boca nos da frescura con estructura, complejidad y balance, buena acidez, amplitud, untuosidad y consistencia. Asombrosa persistencia, final seco y agradable despedida. 14 % Vol.
Es un vino graso, rico y amplio, en el que destaca su personalidad aromática; en torno a 9 ó 10º se conseguirá la mayor expresión.
Armonía enogastronómica: Carpacho de salmón, tartar de salmón y afines.
Santé!