El cava como terapia

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Tras el aceite, la miel, el chocolate e incluso el vino, llega ahora el turno del cava como fuente de bienestar y belleza.
Probados ya sus efectos terapéuticos para el estado de ánimo puesto que es un básico en cualquier tipo de celebración, el vino espumoso encuentra definitivamente su espacio en la cosmética de tratamiento.
Su gran poder antioxidante y su alto concentrado en oligoelementos y resveratrol ha hecho posible las denominadas Cava Creations, por ahora sólo disponibles en el espacio Wellness del hotel Le Méridien Ra.
La idea surgió entre amigos, uno farmacéutico y el otro cavista. Juntos dieron con la fórmula que les permitiría en poco menos de un año comercializar una gama de productos con las células madre de la vid como ingrediente principal de belleza.
De nombre Perlage, se encuentran en farmacias y parafarmacias de toda España. Sus aplicaciones sobre la piel proporcionan un claro efecto rejuvenecedor y el cava por si solo -especialmente rosado- mezclado con un aromático aceite de semillas de uva, resulta un gran suavizante.
El Ra Wellness de El Vendrell es el primer centro que apuesta por la cavaterapia con una carta de tratamientos elaborada a partir de los productos Perlage y que incluye desde faciales a corporales, bañeras hidromasaje, envolventes e incluso rituales que combinan las acciones de diferentes variedades de uva (trepat, xarel·lo y macabeo) con cacao o pétalos de rosa.
La incorporación de estos nuevos y originales tratamientos con cava ha propiciado también un replanteamiento en las funciones del Ra Wellness, que inicia ahora otra andadura. La propiedad del hotel quiere que el centro se convierta en un spa social, donde tomarse precisamente una copa de cava en un ambiente relajado pero distendido también sea posible en un espacio de estas características.
Para festejar esta nueva etapa, con cava naturalmente, el hotel invitó a numerosos cocineros catalanes con estrella Michelin con la intención de que conocieran 'in situ' las propiedades de las células madre de la vid y cada uno plantara su propia cepa en el patio de los buenos recuerdos.

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