La huella literaria de los restaurantes centenarios de Madrid sigue viva


10/01/2012 - 11:22
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Madrid, 10 ene (EFE).- Además de en sus calles y en sus viviendas, la huella literaria presente en el madrileño "Barrio de Las Letras" se esconde en restaurantes centenarios, como Botín, Lhardy o Los Galayos, lugares de inspiración para muchos escritores, de ayer y de hoy, y fuente de historias de realidad y ficción.
Reuniones, tertulias, nombramientos de políticos, consejos de ministros o, simplemente, momentos de distensión que han servido a escritores para bosquejar sus novelas o saborear los matices de la cocina castellana, se encuentran en la historia de estos establecimientos que mantienen su identidad intacta.
Uno de los más citados en la literatura es Botín, el restaurante más antiguo del mundo según el Libro Guiness de los Récords y convertido en escenario por literatos españoles como Benito Pérez Galdós, Carlos Arniches, Arturo Barea, y estadounidenses como Scott Fitzgerald o Graham Greene.
Su fachada, que se actualiza periódicamente, la protagoniza hoy Ernest Hemingway con una cita de su primera novela, "Fiesta", en gran parte autobiográfica y reflejo de la pasión del escritor por España y los Sanfermines: "Comimos en Botin, en el comedor de arriba. Es uno de los mejores restaurantes del mundo. Tomamos cochinillo asado y bebimos Rioja Alta", escribía el periodista estadounidense en 1926.
Botín también ha sido telón de fondo de reuniones celebradas en el contexto de la Guerra Fría, como las que organizaba el entonces dueño del local, Emilio González, que tenía entre sus amigos a embajadores estadounidenses y soviéticos, o la que imaginó, entre dos espías rusos, Frederic Forsyth en su novela "El manifiesto negro".
En la actualidad, el restaurante sigue siendo un lugar de visita obligada también para actores de Hollywwod como Robert de Niro, Woody Allen o Catherine Zeta-Jones, que en una ocasión se animó incluso a cantar con los miembros de su tuna, según ha explicado a Efe el actual dueño, Carlos González.
"No es un museo del pasado sino un museo vivo, que sigue estableciendo lazos personales con sus clientes, y es objeto de referencias para escritores", destaca González, que recuerda, entre las últimas citas literarias, un encuentro entre los personajes de "El tiempo entre costuras", de María Dueñas.
A pocos metros de la Puerta del Sol se encuentra Lhardy, otro lugar de reunión para escritores, que desde su inauguración, en 1839, ha atraído a toda clase de personalidades, desde la reina Isabel II, que tenía reservado un salón para sus encuentros con las damas de la corte, a José Antonio Primo de Rivera, que celebraba en otro de ellos sus consejos de ministros.
"Fue el hijo del fundador, el pintor Agustín Lhardy (1947-1917), quien introdujo la bohemia en el restaurante, invitando a literatos, pintores y músicos, que acudían con frecuencia a celebrar sus reuniones", explica a Efe la actual gerente, Milagros Novo.
Desde entonces, no han dejado de desfilar escritores por Lhardy, desde Jacinto Benavente a Fernando Vizcaíno Casas o el Nobel Mario Vargas Llosa, pasando por Azorín, que en 1941 escribió en sus memorias: "No se puede concebir Madrid sin Lhardy".
Quizá por eso muchos grupos o instituciones, como la Real Academia, lo consideran aún hoy un buen lugar para celebrar sus encuentros.
Precisamente, el académico y escritor Arturo Pérez-Reverte, encontró en otro local centenario su inspiración para escribir las aventuras del Capitán Alatriste: se trata del restaurante Los Galayos, situado en la Plaza Mayor y abierto desde 1894.
Además de ser un lugar de referencia por sus asados y sus tapas, en este local se celebró el 29 de abril de 1936 la última reunión de la generación del 27, que quedó truncada por el comienzo de la Guerra Civil.
En el recibidor puede verse la imagen que retrata aquella reunión, en la que Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Pablo Neruda o José Bergamín, entre otros, ofrecieron un banquete a Luís Cernuda para festejar el éxito de su poemario "La realidad y el deseo".
Por Mònica Faro

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/3657512/01/12/la-huella-literaria-de-los-restaurantes-centenarios-de-madrid-sigue-viva.html
Cultura del Vino
LA AÑADA EDITORIAL ENOGASTRONOMICA
Los mejores libros de 2011
LUIS GUTIÉRREZ
Antes de que nos pregunten, no, no nos ha dado tiempo a leernos todos los libros al completo. Independientemente de que algunos sean volúmenes de consulta (alguno casi un diccionario) o de recetas, el problema es, además de la falta de tiempo que parece ser ya endémico de la vida moderna, que los libros de vino –y en menos manera los de gastronomía– ocupan un nicho, y un nicho muy pequeño. Y para mover productos de nicho hay que recurrir a muchas triquiñuelas, la más fácil de las cuales es lanzarlo e intentar venderlos en Navidades, que es cuando la mayoría de la gente come, bebe, y compra lo que no hace durante el resto del año. Es decir, que la mayoría de las novedades editoriales se agolpan en los meses de Septiembre a fin de año. Y así es imposible leérselos todos completos para comentarlos por Reyes, claro…

Casi todos los años nos quejamos de que lo que se publica en España es de lo más pobre y este año no es excepción. Ayer mismo recibíamos un email de Lavinia con libros de vinos, y la verdad es que eran poco atractivos. Sin embargo siempre hay un par de honrosas excepciones, claro. Se nos había pasado en otras ocasiones, pero en una reciente visita a López de Heredia, hemos comprado R. López de Heredia Viña Tondonia, Biografía del Rioja Supremo , que ya data del año 1996, así que no es estrictamente una novedad de este año, pero lo es para nosotros y creemos que merece ser compartido. Tapa dura y curiosas fotografías antiguas, mucha historia de la familia, y parte final dedicado al vino. Lo venden en la tienda de la bodega, a un precio tan bajo que parece casi equivocado. Pero bueno, eso pasaba con sus viejas añadas hasta hace nada y vean ahora…


Producto local

Publicado en Noviembre de 2010, pero que ha llegado ahora mismo a nuestra atención de forma más que casual, Nueve Bodegueros del Marco del Jerez (siglos XVIII-XX) de varios autores cuenta las vidas de algunos de los más prominentes bodegueros de Jerez, como León de Argüeso, Agustín Blázquez o Pilar Aranda. Si les gustan las anécdotas y como era el negocio del Jerez en los tiempos antiguos, alguna fotografía o documento de la época, si le interesan las personas que están detrás de los grandes vinos, este es su libro.

El gran Arturo Pardos ha hecho una segunda edición de su genial Cómo quiero de me sirvan el vino , diez años después de su publicación. La subtitula '2ª edición ampliada con novedosas crueldades', y en algunos de los nuevos capítulos menciona mucha gente del negocio y farándula del vino y la gastronomía nacional, nosotros mismos aparecemos mencionados en una ditirámbica velada de 1999 en que disfrutamos en la añorada Gastroteca de Stéphane y Arturo en la que cenamos el famoso Cocido de Oro (con sus 216 garbanzos), en el que teníamos un grandioso vino por cada uno de los 15 ingredientes, y un terceto de cuerda interpretaba una música para cada uno de ellos. "Maestro, la música del relleno", decía Arturo. El terceto se ponía a tocar, y los comensales comíamos un poco de relleno, y bebíamos el vino correspondiente. Fue una de las noches más divertidas que recordamos. El libro, como ya contamos en su ocasión, es totalmente recomendable, aprenderá un poco, y se reirá mucho. Que buena falta hace.

Hecho un repaso a lo que nos ha gustado de por estos lares, es momento de moverse. Al igual que con los vinos, jamás hemos visto por qué hay que ponerle fronteras al tema, y no nos limitamos más que por las limitaciones propias de lo que somos capaces de leer (entiéndase idiomas), con mayoría aplastante de inglés, y algunas cosas en francés y portugués. Veamos…

Bourgogne, of course!

No pueden faltar cada año un par de referencias o tres relativas al borgoña. Además de haberse publicado una versión en inglés de la oda dedicada a Henri Jayer, la publicación más importante del año en esta zona es Inside Burgundy de Jasper Morris, un tomo con pinta de Biblia (656 páginas), y con posibilidades de convertirse en una 'Biblia' del Borgoña. Se trata de un libro editado por Berry Bros., los comerciantes británicos para los que trabaja su autor, precisamente como comprador de Borgoñas. Morris vive entre Londres y Borgoña, por lo que conoce la zona y sus bodegueros a la perfección, y puede ofrecer mucha información interna de primerísima mano, incluyendo información de mil viñas diferentes. Además no se limita a cubrir la Côte d'Or como ocurre en la mayoría de los casos, sino que también incluye Chablis, Auxerrois, las Hautes-Côtes, el borgoña genérico, el 'crémant', y las zonas más al sur, Côte Chalonnaise, Mâconnais y Pouilly-Fuissé. Imprescindible.

To Burgundy and Back Again. A Tale of Wine, France, and Brotherhood de Roy Cloud es un libro de viajes, de las aventuras de dos hermanos que van a Borgoña por culpa de su padre enfermo, que irremediablemente nos hace recordar la obra maestra de los libros de viajes vinícolas, Adventures on the Wine Route de Kermit Lynch, que dejó el listón tan alto que pensamos que es imposible de superar, por el tipo de productores que 'descubrió' en sus aventuras, Raveneau, Jayer, Chave… En este caso el productor más famoso que visitan es Vincent Dancer en Chassagne-Montrachet, aunque la mayoría son totalmente desconocidos para nosotros. Este es fácil de leer y entretenido, pero no esperen nada profundo. Lo leímos en verano, y no podemos decir que nos dejara ningún poso.

En cuanto a libros de fotografías, las antiguas, y más si son de Borgoña, son una debilidad nuestra, así que la magistral portada de Bourgogne en 1900..., de la vigne au vin edición bilingüe francés-inglés, unos monjes parando para la oración en medio de la vendimia en Clos Vougeot, ya casi vale el precio del libro. Pena que dicha foto de la portada se ve dentro a dos páginas, lo que hace que aparezca cortada. Si por un milagro nos lee el editor, por favor, que la den en un desplegable si hay alguna futura edición.

Nos parece una obra magnífica y un futuro clásico, al que aplicaríamos nuestro 'detallado hasta el punto de ser casi doloroso', In Search of Pinot Noir de Benjamin Lewin. No se para en Borgoña, donde obviamente se recrea. Por ejemplo, analiza los diferentes productores de Clos St Jacques en Gevrey, tema que hemos discutido más de una vez con Carlos Orta de Villa Mas, así que es totalmente 'nuestro tipo'. Fotografías aéreas de los pagos, los límites, catas comparativas de diferentes productores… Pero luego va más allá, y se pregunta si es posible producir pinot noir como en Borgoña, y analiza las diferentes zonas del mundo donde la producción de la uva tinta borgoñona es relevante. Altamente recomendado… ¡si les apetece ir a una cata comparativa de Clos St Jacques!

Si nos movemos un poco al sudeste de Borgoña, habíamos estado buscando un buen libro del Jura, actualizado y que hablara de los diferentes pueblos y productores, y a pesar de que intentamos con Le Vignoble du Jura y Les vignerons la vigne, les vins en Franche-Comté , ninguno de los dos era lo que estábamos buscando. Durante esta búsqueda dimos con la soberbian revista 'The Art of Eating', que en su número 72 A Particular Taste: Vin Jaune and Other Traditional Wines of the Jura dedica su artículo principal a los vinos del Jura y ofrece, además de una magnífica caricatura en la portada de los más relevantes productores, perfiles de la mayoría de ellos, incluyendo alguna que otra fotografía, para hacerse una idea de que pinta tiene algunos de los nombres como Jean Macle (¡se sorprenderán!), Pierre Overnoy, Jacques Puffeney o Stéphane Tissot. Además de eso tiene un magnífico artículo explicando el 'umami' que hizo que nos suscribiéramos de inmediato a la revista…

Este número de la revista sigue siendo lo mejor que conocemos publicado respecto al Jura, pero en cuanto a libros, hay un curioso volumen llamado La parole de Pierre que son simples conversaciones –entrevistas– con Pierre Overnoy con amigos suyos, de todo tipo de temas, la caza, la guerra, y obviamente de los vinos, de sus métodos de elaboración, de sus opiniones sobre asuntos como el terroir, la chaptalización o la cata, para que sus ideas y su filosofía quedara plasmada en algún sitio y no se perdiera.

Vino, naturalmente

Si hablamos de Pierre Overnoy es casi imposible no pensar en los vinos sin sulfuroso, los impropiamente llamados 'vinos naturales', y hay dos libros de este tema de moda que no se le escapan a nadie medianamente interesado y enterado en el tema.

El primero de ellos, y seguramente el más polémico es la segunda obra de la americana Alice Feiring, Naked Wine: Letting Grapes Do What Comes Naturally . En esta ocasión Feiring parece estar un poco más calmada y centrada que en su anterior libro, y se propone experimentar la producción de un vino 'natural' de primera mano, elaborando una 'cuvée' sin usar sulfuroso y de la manera más 'natural' posible en una bodega. El libro es entretenido, y muy recomendable, y como curiosidad cuenta con detalle una visita a nuestro amigo Laureano Serres.

Por otro lado, su obsesión con el proceso más que con el resultado nos sigue irritando de vez en cuando, pero nosotros al menos tenemos las ideas muy claras, y no nos preocupa demasiado, pero vemos que hay bastante confusión referente al tema. Nos hizo mucha gracia leer que Paul Draper, de Ridge Vineyards en California, una de nuestras bodegas favoritas en EEUU, considera que el sulfuroso es protector del terroir, una teoría que nosotros mismos también habíamos desarrollado.

Por otro lado está la prominencia de personajes como Éric Texier, siempre lleno de sentido común, y su aproximación moderada y realista a temas que con facilidad se polarizan o se sacan de contexto es refrescante. El libro es interesante y entretenido de leer, pero el interés extremo por el proceso de la autora a menudo por encima del lugar, es en ocasiones irritante. De cualquier forma, creemos que se van poniendo las cosas en su sitio, y ya incluso los más extremistas empiezan a reconocer que la fermentación más o menos carbónica y más o menos fría homogeniza los vinos, que a veces es necesario intervenir, y que la actitud de algunos empieza a ser "no si no es necesario", más que "no, pase lo que pase".

El final del libro es realmente apasionante, y te hace pasar página tras página para descubrir lo que pasa; Feiring encuentra y habla con Jacques Néauport, que parece fue el ejecutor de las ideas de Chauvet, incluso más que el propio Chauvet, el que es considerado como el padre e ideólogo de los vinos sin sulfuroso. Bueno, pues Feiring finalmente se entrevista con él para preguntarle cual era la razón de que no usaran sulfuroso, y Néauport le confiesa que es porque bebían mucho y se dieron cuenta que sin sulfuroso no tenían tanta resaca. La verdad es que como filosofía deja algo que desear...

El otro es Authentic Wine: Toward Natural and Sustainable Winemaking de Jamie Goode, y Sam Harrop MW, que los autores explican que el término 'vino natural' se quedó pequeño para el título una vez que habían terminado el libro, y decidieron llamarlo 'vino auténtico'. Goode es por supuesto el nombre detrás de The Wine Anorak , uno de los sitios web y blogs de vino más antiguos y conocidos del mundo, con un pasado científico (que se nota en sus libros), y Sam Harrop un 'flying winemaker' neozelandés que ha tenido relación con bodegas tan dispares como Antonio Barceló (Viña Mayor, Bodegas Palacio) o Matassa, cuya asociación no terminamos de ver.

El libro está muy bien escrito, pero Jamie se pone muy serio, incluso filosófico, cuando trata de estos temas, que hace que el libro sea muy didáctico pero tal vez un poco aburrido. Goode y Harrop tocan todas las posibles manipulaciones y aditivos posibles en el vino y se lo cuestionan todo de una forma muy políticamente correcta, con capítulos sobre la diversidad, el terroir, las viñas injertadas, biodinámica, sostenibilidad, manipulaciones físicas y químicas, el movimiento de los vinos 'naturales', levaduras, madurez y niveles de alcohol, defectos en el vino, la huella de carbono del vino, el marketing. Para aprender, pero no se puede leer muy rápido, hay que ir digiriéndolo poco a poco.

América

David Darlington fue el autor de un libro mítico, Angel's Visits , del que ya hemos hablado por aquí, que contaba la historia del zinfandel en California, y algunos de sus iconos como Paul Draper y Ridge Vineyards. Este año ha publicado An Ideal Wine: One Generation's Pursuit of Perfection – and Profit – in California , en cierta manera del mismo tema, pues habla de la evolución de la industria vitivinícola en California, de los años 70 y 80 basándose en Randall Grahm de Bonny Doon, y Leo McCloskey, nuevamente de Ridge, trufado de anécdotas y pequeños detalles, más enfocado para el 'geek' que para el aficionado casual o el interesado en la historia del vino californiano.

Si lo que quieren es historia del vino de California y perfiles de bodegas, lo ideal es The Finest Wines of California de Stephen Brooks, de la colección editada por 'The World of Fine Wine', con el texto de una de las mayores autoridades en el tema y magníficas fotografías de Jon Wyand. Siguiendo en el continente Americano, Voodoo Vintners: Oregon's Astonishing Biodynamic Winegrowers de Katherine Cole trata de un tema un tanto específico, productores biodinámicos de Oregon, aunque no se trata específicamente de perfiles de bodegas como se podía esperar por el título. Obviamente no es un libro demasiado extenso, pero que puede ser una buena herramienta si les interesan los vinos de una zona que tiene uno de los mejores potenciales dentro de Estados Unidos para la producción de vinos finos y elegantes y de castas como la riesling o la pinot noir.

Gerald Asher ha sido el editor de vino de la revista Gourmet durante más de 30 años. Aunque nos gusta mucho como escribe, y el formato colección de artículos es muy cómodo para leer capítulos sueltos, A Vineyard in My Glass es ya es el tercero –o cuarto– de Asher es ese formato, en muchas ocasiones artículos que se han publicado en Gourmet, y termina siendo un poquito repetitivo, y además algunos de los artículos ya están un poquitín viejitos. Aunque a veces tiene gracia leer cosas más antiguas, a ver qué es lo que se decía y opinaba de algunos temas/regiones/vinos/bodegas hace tiempo.

Terminamos con un autor americano, que no nos ha gustado. Si se sienten tentados por la portada irreverente de Swallow This de un tal Mark Phillips, no se lo recomiendo. Es irreverente e insoportable, pretende ser gracioso, desmitificar el vino, pero no hace sino caer en tópicos y confundir a quién pueda leerlo. E irritar a quién entienda algo de vinos…

Un poco de todo

Jacqueline Friedrich acaba de publicar Earthly Delights from the Garden of France Wines of the Loire Volume One - The kingdom of Sauvignon Blanc , lo que es el primer volumen de una serie de cuatro que la autora asegura va a publicar "para locos como yo, y luego haré un tomo resumen de los cuatro para los aficionados". El reino de la sauvignon es por supuesto Sancerre, Pouilly Fumé y otros satélites. La edición, de tapas blandas, el maquetado y todo lo demás nos hace recordar un libro de texto, sin una mísera fotografía y tan sólo un par de mapas aquí y allá. Austeridad es el precio que hay que pagar por la autoedición, y además el precio no es nada barato. La realidad del negocio de los libros de nicho. Y un libro tan seco como los propios vinos de sauvignon blanc, aunque con mucha información.

Si nos vamos a Portugal, el propio Ministerio de Agricultura (do Desenvolvimento Rural e das Pescas) portugués, a través de su Instituto da Vinha e do Vinho, ha editado un Catálogo das castas para vinho cultivadas em Portugal Volume 1 , (con lo cual suponemos que va a haber más volúmenes), realmente un archivador con fichas que describen unas 50 características de 90 castas de uva, la mayoría de ellas portuguesas, aunque también aparecen algunas internacionales. Para cada una incluye una fotografía del sarmiento, de la hoja y del racimo, y un mapa mostrando las zonas del país en las que se encuentra plantada. Una obra de referencia interesante, aunque no sabemos lo fácil que será encontrarla. Nosotros tuvimos que ponernos en contacto con el ministerio, y hasta que no hicimos una transferencia bancaria no nos enviaron un ejemplar.

… y gastronomía

Si el año pasado nos quejábamos de un libro de Blumenthal que contenía precisamente recetas poco practicables en casa, parece que nos leyera, y publica ahora Heston Blumenthal at home , que es precisamente ¡recetas practicables en casa! Tapas duras, gran formato –y pequeño precio, suponemos que esperan vender muchos– maquetado limpio y sobrio, fotografías a toda página, y ante todo, cosas de este mundo, cosas que todo el mundo puede hacer, ingredientes encontrables, y algunos consejos y reflexiones bastante sensatas. Ahora, ausencia total de vino en el libro, ni una mención, oiga. Comentábamos con el chef portugués Vitor Claro que nos chocaba que un cocinero no tuviera interés por el vino, que encontrábamos una parte fundamental de la gastronomía (Claro acaba de sacar al mercado un sorprendente blanco llamado Dominó producido de una viña en Portalegre, una zona más fresca de Alentejo), y nos daba la razón totalmente, pero lo mismo nos decía de los enólogos a los que no les interesaba la comida, y es una reflexión totalmente válida, en la que no habíamos caído…

Un tanto inusual es The Flavor Thesaurus: A Compendium of Pairings, Recipes and Ideas for the Creative Cook escrito por Niki Segnit, una especie de diccionario en el que se hace un repaso ingrediente a ingrediente de sus características, y sus combinaciones con otros ingredientes.

Si el descubrimiento de la revista (más bien 'newsletter', casi fanzine de lujo, publicado cada trimestre) The Art of Eating es uno de los acontecimientos del año, el libro del mismo autor Edward Behr, titulado, The Art of Eating Cookbook: Essential Recipes from the First 25 Years recoge, como el título indica las recetas imprescindibles publicadas durante ¡los primeros 25 años de la revista! Las recetas incluyen la mayoría de los clásicos internacionales, franceses, italianos, algún belga y sólo dos recetas españolas, calçots amb romesco y escabetx de verants (caballa escabechada) ambas catalanas y con sus nombres en catalán. No se limita a explicar cómo hacer el plato (que lo hace claramente y con buenos detalles), sino que cuenta lo que es, su historia y secretos, anécdotas y curiosidades. En los platos hispanos, por ejemplo comenta las variaciones de la salsa romesco, sin olvidar que originalmente el aceite debe ser de arbequina, y el origen persa del escabeche que fue introducido por los árabes en España. Es decir, es un libro de recetas que "se puede leer", uno de los pocos junto al ya clásico 100 recetas para quitarse el sombrero del maestro Abraham García. Este libro también es para quitarse el sombrero.

Ahora, si les tenemos que decir la verdad, la verdad, la verdad de la buena, el libro que más nos ha gustado, o desde luego el regalo que más ilusión nos ha hecho, ha sido una copia de la carta de vinos de Rekondo firmada. ¡Muchas gracias amigos!

http://www.elmundo.es/

Balance 2011



Mañana 31 de Diciembre, cierre de ejercicio, cierre de un ciclo que ha sido bondadoso conmigo.  Ha sido un año lleno de cosas buenas, he tenido salud, mis seres queridos también, eso es muy importante para mi… eso permite que se de, todo lo demás, y  afortunadamente, todo lo demás, se ha dado!… Ha sido un año pleno en alegrías, buenos momentos, buenos vinos, diversos viajes, múltiples aprendizajes, algunas caídas y levantadas, siempre con la certeza y esperanza de un futuro mejor, más próspero… También me he tropezado con profundas tristezas, como no decirlo, la pérdida de un buen amigo… por quien brindo con mis mejores vinos, y a quien siempre llevo en mi recuerdo.
Este año he reseñado muchas cosas, desde eventos del vino celebrados en Venezuela, relatos de viajes y recomendaciones, he desarrollado temas sintácticamente como del café, quesos del mundo, aceites de oliva, he hablado de vinos, mas vinos y bodegas… He probado y conocido vinos espléndidos, que han bañado momentos únicos de alegría, placer y buena compañía.
He celebrado catas y degustaciones, he tenido la responsabilidad de organizar eventos, planificar y dirigir mesas de trabajo, y también he transmitido mi humilde saber a otros, intentando dar lo mejor de mi en pro a la divulgación de la cultura del vino.
Todo este trabajo, lo hago por pasión, por mí y por supuesto, por ustedes, quienes siempre está allí y me acompañan en mis viajes y relatos… Gracias por acompañarme en esta pasión, en este viaje infinito del mundo del vino.
Para el año que viene, espero darles mas y mejor información, me comprometo a seguir estudiando, aprendiendo y transmitiendo mis conocimientos y recomendaciones.
Me encantaría contar con ustedes, con sus comentarios, anécdotas y retroalimentaciones, pues eso me estimula a ser mejor, a dar más de mi.
Por hoy me despido agradeciendo a Dios por todo lo que me ha dado, por lo bueno, y por lo malo (que enseña mucho), a ustedes por estar allí y ser mis seguidores incondicionales… Los quiero mucho, cuídense y que el año que comienza, esté lleno de esperanza, paz, amor, tolerancia, felicidad, salud y prosperidad!.

Feliz Navidad y Próspero año 2012...


Que el buen y abundante vino, la alegría, la salud, el amor, la paz y la prosperidad siempre reine en sus hogares... Felices fiestas, en compañía de sus familiares y seres queridos!! .. les deseo con todo mi cariño,
Susy Sánchez

PETRUS, UN SUEÑO HECHO REALIDAD!

Queridos seguidores, lectores, amigos y afines…. Vinófilos todos… No puedo empezar mi relato de hoy sin antes decir que “El tiempo de Dios es perfecto”… nunca como aquel día, en que conocí Petrus, quedó demostrada tal afirmación, y verán porqué…
Como saben, seguimos nuestro viaje…resulta que como todas las tardes, nos correspondía visitar las denominaciones adyacentes a nuestra sede de Chateau Magnol, en Margaux, Bordeaux… Esa tarde, luego de una interesantísima jornada de aprendizaje de mercadeo y comercialización de vinos de B&G, y un riquísimo almuerzo, nos dirigíamos a visitar Pommerol y Saint Emilion. 

Venezolanos al fin, faramalleros todos, al pasar frente a Petrus, en Pommerol, quisimos bajarnos del carro para tener la foto de rigor… posamos todos, con nuestra mejor sonrisa, y al cabo de un rato, desde la reja, vemos cómo sale un grupo de visitantes, acompañados por una elegante dama, quien amablemente se despide y muy cordialmente se dirige hacia nosotros.  Uno de nosotros, días atrás, había tenido la dicha de conocerla´. Al acercarse, la saludamos con una gran admiración, pero sin más pretensiones, habida cuenta de que no disponíamos de reservación, ni cita previa para hacer la visita, que por lo demás, son muy restringidas y selectas…
Pues bien, la amable anfitriona, al ver nuestra actitud, yo diría que el brillo de la ilusión en nuestros ojos, que al unísono, imploraban a Dios que se nos permitiera pasar,…  nos abrió las puertas de su Bodega, y de su corazón…
Con inmensa cordialidad, y hablándonos en muy buen Español, nos invitó a pasar, (todos erizados de la emoción) y  nos condujo por los viñedos, extendiéndose largamente en explicaciones, sin prisa y contándonos cada detalle… en cada palabra, en cada frase, brotaba pasión y amor por lo que hace… -seguramente es parte del secreto de la casa, pensé..  por ello logran concebir, el mejor vino del mundo!
Les cuento parte de su relato… Entre las viñas, en una pequeñísima colina que apenas asciende los 40 metros sobre el nivel del mar, se ubica este viñedo Petrus, en Pommerol, cuya primera gran virtud es la sencillez, humildad y tradición, en condiciones excepcionales de clima, suelo, pluviosidad, altitud en conjunción con la sabia mano del hombre.
Bendecido en sus suelos de Arcilla, cuya antigüedad data de más de 40 millones de años, esta pequeña parcela, es la única con este tipo de suelo, donde la arcilla llega a la superficie, el resto de parcelas adyacentes, la encuentran en el subsuelo, con depósitos de grava alrededor.  Frente a esta privilegiada parcela, existen cualificados Chateaus, aunque bendecidos también; no tanto…
Petrus, con apenas 11 hectáreas de superficie, con el suelo más parecido en composición al de Borgoña, de suelo arcilloso en la superficie, en la profundidad hay un tipo de arcilla, llamada Azul, cuya dureza no permite que las raíces de la vid sigan en profundidad, colonizando el suelo,  sino que se ven obligadas a expandirse hacia los lados, es decir, crecen horizontalmente si hiciésemos un corte transversal del suelo. 
Es un suelo bastante rico, muy buen drenaje e inclinación, permeable, perfectamente concebido para plantar vides y dar el mejor de los vinos…
Desde el S XVIII inician el plantado de las uvas,  después del ataque de la filoxera, no existían muchas alternativas para plantar diversidad de variedades, apenas existían las 6 variedades típicas que conocemos, que por tratarse de tierras frías, como ésta (a diferencia de la grava) había que escoger entre Merlot y Malbec.  Sabiamente escogieron Merlot, variedad casi de cultivo exclusivo, que comparte la tierra, celosamente, con una pequeñísima proporción de Cabernet Franc  5%.
Luego de viajar sobre los dominios de Petrus, y de un extenso recorrido por sus viñedos, nos invitó a pasar a la bodega, con la sorpresiva noticia de que luego, pasaríamos a la sala de degustación a probar el mítico elixir…. -Cuando escuché eso, me emocioné tanto… ni se lo imaginan!!!… al punto que brotaron lágrimas de mis ojos.. . -les juro que no exagero, nunca me había pasado algo semejante … entre las bromas de mis compañeros, las fotos, y la emoción, trataba de parar de llorar, pero no podía!!!, era demasiado para mi!!!  El haber podido entrar en Petrus, por la gracia divina de la coincidencia de aquel instante; conocer y pasar entre sus viñedos, aprender su proceso de vinificación y estar allí, ya era demasiado para mi… pero hubo más…
Continuaba la interesante explicación…
Elizabeth nos contaba que una vez que el Merlot fue injertado sobre la vitis vinífera (porta injerto) perdió su fragilidad ante el ataque de la filoxera. 
Que el Merlot es una variedad con un nivel de taninos muy bueno.  Y que por su tipo de taninos, permite, en conjunción con la madera, producir vinos con una elegancia y sedosidad increíble.
Que la madera es un complemento necesario, pero no debe aportar su gusto al vino… y en Petrus sostienen como filosofía, que el vino es de uva, y por ello, debe saber a fruta.

Para ello, dentro de las acciones que toman en bodega, es preparar sus barricas, llenándolas por un tiempo prudencial, con agua para que absorba los taninos de la madera.
Fermentan en cemento, en grandes depósitos, construidos desde 1945. 
Recientemente su producción se ha reducido, pero su calidad ha mejorado inconmensurablemente. 
Actualmente, están haciendo una expansión de la infraestructura física de su Bodega.
Vinifican en cubas de cemento de diferentes tamaños,  más reducidas que las de antes.  La fermentación alcohólica no la hacen en acero inoxidable, ya que no es buen depósito para el Merlot.  La fermentación Maloláctica sí es efectuada en acero inoxidable. 
Sostiene que la vinificación del Cabernet Sauvignon y del Merlot es completamente distinta,  la primera de las variedades nombradas, requiere para su fermentación, mayor intervención del oxígeno, lo contrario del Merlot, al que hay que protegerlo de él. 

El oxígeno en el proceso de vinificación es muy importante para activar la fermentación a través de su metabolización por parte de las levaduras, así como por producir como efecto beneficioso al vino, al redondear y suavizar los taninos, siempre que se requiera.
Petrus es un vino que pudiera  durar más de 100 años, pero nuestra filosofía, es hacer vino para que quien lo compre, pueda beberlo y disfrutarlo.
Considera que hay aspectos muy importantes que cuidar:  1.- la fecha de la vendimia, decisión ponderada cautelosamente y condicionada al clima, maduración de la uva, edad de la viña, entre otros factores.  2.- La cosecha: la uva se recoge manualmente y en el atardecer, para evitar el rocío matinal.  Se acopian y vierten las uvas en pequeñas cestas.  Hay una selección manual al ser recibida en la bodega, con su posterior desgrano.  Actualmente existe un equipo muy sofisticado, mediante el cual hacen una selección óptica de los granos de uva, y seleccionan sólo aquellos en óptimo estado de salud, coloración, forma, limpieza y maduración.  Con lo cual se ha logrado un nivel de calidad excelso en forma rápida, óptima y fresca.  3.- Maceración en la cuba, con remontajes cuidadosos, para que la baya al romperse y macerar con el mosto no transmita el amargor de la semilla.
La cosecha del 2011, pese al calentamiento global y la tendencia en consecuencia, de mayores graduaciones alcohólicas, fue de 13° GL, en comparación con la de 2009 y 2010 que se logró 14,5%.
Luego de su estancia en cubas para la maceración, se extrae el mosto y se prensa, el vino de prensa queda por fuera, sólo trabajan con mosto flor.
Posteriormente, se hace fermentación maloláctica en acero inoxidable, sucede el ensamblaje, previo al pase a barrica.  El vino pasa 50% por barricas nuevas.  El tiempo de guarda es un secreto. 
Sólo filtran si es necesario.
De seguidas, pasamos al salón donde nos aguardaba el vino… - y yo, nerviosa y ansiosa, por ser éste, mi primer encuentro con Petrus…
DEGUSTACIÓN SUBLIME:
Tuvimos la suerte, el placer y el honor de degustar Petrus 2010, tomado directo de la barrica, de la pipeta a la botella,  de la botella a nuestra copa, y de nuestra copa, directo al corazón. De donde no saldrá jamás.

Fue servido en elegantes e impolutas copas, dispuestas en orden sobre la mesa.   Vertido sobriamente, cuidando su perfecta proporción para cada uno de nosotros… de lo contrario podría haber problemas… en cuyo caso, todos pondríamos la mano en la copa más llena, lo aseguro!  Jajajaja…  
Después del ritual de servicio, sucedió el minuto de silencio reverencial… en mi caso particular, hice mi solemne ceremonia, ante la copa que Dios me había brindado. No tenía palabras para agradecer tanto, por estar allí, por el viaje, por mis compañeros, por quienes me brindaron la oportunidad del viaje (Casa Oliveira), por mi familia, por mi casa, mi trabajo, por mi país... en fin, soy tan afortunada (suspiro)...
Regresé a mi copa y decidí poner toda mi atención y sentidos en ella, sin distracciones, me abstraje del mundo y del derredor,  fui descubriendo al vino poco a poco, descubrí su color rojo rubí profundo, mítico y misterioso, su rojo brillante, su concentración me sedujo, su danzar en copa y sus destellos, cual brillo y caída de la seda, hermosas lágrimas de alegría, armónicas y robustas bajan sin tiempo por la copa; en nariz es frutal, complejo, diverso, armónico, especiado; en boca es equilibrado, sin aristas, terso, elegante y de educados taninos, pleno, íntegro, de recuerdo infinito y placer inagotable en cada sorbo, como un beso anhelado.  Nuestra impresión fue: -"descubrimos un tesoro…. por eso vale lo que cuesta! ".-
Se trata de un vino inexplicable porque te deja sin aliento.  Inexplicable porque no puede describirse con palabras tantas sensaciones de placer, siendo un vino tan joven.   Ni siquiera podría imaginarme su madurez, ni el hecho de probarlo, en plenitud de facultades. -Ojalá Dios y la vida, me permitan hacerlo algún día.  Mientras, lo llevaré en mi memoria, en mis recuerdos, como uno de los grandes días que me ofreció la vida.
De salida, sin ganas de irme, pero feliz y más que satisfecha por la inesperada experiencia , ocurrió un evento natural impredecible…
Petrus nos dijo hasta pronto, pintando un hermoso arcoíris en el cielo sobre sus predios y sobre todos nosotros.
Que más se puede pedir!
Santé!

CHATEAU ANGÉLUS. PREMIER CRU CLASSE SAINT EMILION, BORDEAUX, FRANCE


Chateau Ángelus
Premier Cru Classe. Saint Emilion

En un paisaje mítico, sobre una pequeña colina al Sur de Saint Emilion, enmarcada en un mar de vides, se encuentra este castillo, que pareciera salir de un cuento de hadas… al igual que quien tuvimos el honor de que nos recibiera… se trata de Chateau Angelus, Premier Cru Classé de Saint Emilion. Región ubicada en la ribera derecha del río, con suelos arcillo calcáreos en la parte alta y arcillo arenoso caliza en la ladera de dicha colina,  pago con una densidad de plantación entre 6500 y 7500 plantas por hectárea. 
Donde la variedad más cultivada es el Merlot seguida por el Cabernet Franc.


Este prestigioso Chateau tiene una superficie de 23,4 hectáreas, donde se cultivan en una proporción de 50% Merlot, 47% Cabernet Franc y 3% Cabernet Sauvignon.  
La producción oscila entre 30 a 35 hectolitros por hectárea.

Cultivan vides desde hace mas de 30 años, siendo la edad promedio de las plantas… en sus procesos de vitificación cabe destacar que hace poda en verde, en junio y en agosto, en esa oportunidad analizan la vid y estiman la cantidad de racimos a ser producidos.  Calculan que entre 6 y 7 racimos es la cantidad por vid, óptima para lograr concentración en cada fruto, los racimos restantes los dejan caer al suelo, ya que dicen que de esta manera se logra mayor riqueza y nutrientes.  Son parte del compost que enriquece la tierra con su materia orgánica.
El consejo regulador no interviene en el proceso de la poda, esto es decisión del propio Chateau. 


La hoja de la vid dejan que se caiga por sí sola, luego de la vendimia, ya que se sabe, que ello favorece al logro de los procesos internos de la planta.  Luego si efectúan la poda en Diciembre, antes del inicio del nuevo ciclo vegetativo de la planta.

Este legendario Chateau ha perdurado por más de siete generaciones.

Cabe destacar que sus procesos de recolección son 100%  manuales, así como el desgranado de la uva lo cual garantiza la calidad del fruto.  Manejan en bodega tres tipos de depósitos vinarios, de hormigón o cemento, de acero inoxidable y grandes cubas o tanques de madera.  Siempre vinifican por separado, por variedad, por parcela, por edad de la vid.  El enólogo responsable de esta joya es Hubert de Bouard de Laforest.

Utilizan tanques de cemento para la vinificación del Cabernet Sauvignon, el Merlot en Acero Inoxidable, y las mejores uvas y parcelas son vinificadas en tanques de madera.
El Merlot se vinifica en Acero Inoxidable, pues de esa forma se considera que mantiene mejor su frutosidad, aromas y frescura.

El Cabernet Sauvignon mejor en cemento u hormigón por sus taninos y polifenoles.

Previa a la fermentación, suelen hacer una maceración prefermentativa por una semana, con los hollejos, a los fines de colorear el mosto y aportarle mas y mejores aromas varietales al vino.  La fermentación suele durar de 3 a 4 semanas, con estrictos controles de temperatura y del proceso fermentativo. Realizan sucesivos remontados para airear el mosto, activar la fermentación y redondear los taninos. Rompen el sombrero de hollejos con una vara que se agarra con las manos y se empuja hacia el fondo del depósito con los pies, haciendo presión con la fuerza del peso del cuerpo.  Este proceso lo realizan al menos dos veces al día en cada cuba.  Después trasvasan el vino a otra cuba, el vino flor va a barrica y el hollejo a la prensa.

Luego de la fermentación alcohólica, efectúan una segunda fermentación, bien conocida como fermentación maloláctica, realizada 100% en barrica de madera. Ello contribuye a disminuir la acidez del vino, aportar complejidad y elegancia.


Permanentemente efectúan catas del vino, a los fines de evaluar su evolución, el desarrollo de sus taninos, su potencial y longevidad.


Las barricas son siempre de roble francés de primer uso, y son usadas en  el 100% del vino.  Se guarda o cría en madera de 18 a 24 meses. Tratándose del primer vino de la casa. 

Luego de cumplir el proceso de fermentación maloláctica, se pasan las barricas a otra sala cuya temperatura es de 14ª C para iniciar su mimada guarda.  No clarifican a menos que sea necesario, y si lo hacen es con clara de huevo. No filtran.
Luego de la crianza se ensambla.  Recordemos que vinifican por separado cada variedad de uva. 

El ensamblaje se hace en salas de barricas subterráneas, y pasado el tiempo reglamentario (20 a 26 meses después de la cosecha), embotellan. 
La producción es de 90.000 botellas por año, es decir unas 7.500 cajas, que se comercializan a lo largo y ancho del mundo a través de los negociantes de Bordeaux.

Se trata de un vino de “alta costura” de confección cuidadosa, es prácticamente un traje a la medida según el lote, la variedad y la edad de la viña.

“De ningún bien se goza sin un buen compañero” Séneca… sabias palabras que precedieron nuestra degustación… Luego de conocer la viña, la bodega, pasamos al salón de cata.  Nos mostraron un video del Chateau donde no faltaban muestras de lujo, y detalles de ensueño, derrochando pasión que completa el alma…





Apenas degusté el vino lo describí diciendo que se trata de una obra de arte, es un vino que se contempla y cuya dimensión nunca se termina.


Nos correspondió besar, porque eso es lo que fue para mí cada sorbo del elixir, la cosecha 2007, su preciosa cubierta, su intenso color rojo rubí, profundo, misterioso, brillante, sedoso, cuerpo medio con deslazamiento en copa armónico, piernas robustas, definidas, concertadas al bajar por la cara interna de la copa, un desfile.  La composición de esta añada fue de 65% Merlot y 35% de Cabernet Franc, nos ofreció aromas frutales a frambuesa, combinada con especias, mineralidad del grafito de la punta de lápiz, sensaciones mentoladas, florales a violeta, corteza de naranja y cítricos, mandarina, esencias orientales.  En boca ataque tierno, suave, pleno, equilibrado, al irse nos deja su recuerdo con una leve capa grasosa al paladar, y frescura.  Prolongada despedida, amable amargor que invita a volver.  Educados y suaves taninos, sutil acidez que embriaga de placer.



Su recuerdo es fresco, frutal, mentolado y mineral.
Con el pasar del tiempo se abre en copa y ofrece nuevas sensaciones, uvas pasas, confitura de frutos rojos, mineralidad, toques yodados.
Está listo para disfrutarlo, tiene gran potencial de guarda en apropiadas condiciones.


Sinergia sensorial: Para obtener el máximo placer, yo diría que este vino debe compartirse con quien lo aprecie, con alguien que sepa y valore su riqueza, su dimensión.  Buscaría un entorno hermoso, una vista que alimente mis ojos, una música que deleite mis oídos, o en silencio, o con una conversación fascinante, enriquecedora acerca de temas íntimos, que me trasporten a mis sueños… Podría acompañarlo con comida, aunque éste vino es tan bueno que no merece compartir su protagonismo, quizás lo haría con la segunda botella.
Armonizaría con un Canneton à la presse, en el legendario restaurant Aventino…
Temperatura de Servicio 18ªC.
Podría airearse no más de una hora antes de servir, necesariamente en las copas apropiadas.
Santé! 

Château Pape Clément, AOC Pessac Leognan, Graves; Burdeos, Francia.

Château Pape Clément es una finca productora de vino en la región vinícola de Burdeos en Francia en la AOC Pessac-Léognan de Graves. Fue clasificada entre los primeros crus de vino tinto en la Clasificación del vino de Graves de 1959.
Plantada en el año 1300, es la finca vinícola más antigua de Burdeos. Fue un regalo a Bertrand de Goth al ser nombrado arzobispo de Burdeos, realizado por su hermano Berald.
Recibió su nombre del que adoptó Bertrand al ser nombrado papa, Clemente V al ser elegido en 1306, le dio la finca a su sucesor como arzobispo, cardenal Arnaud de Canteloup. Bertrand, quien más tarde trasladaría el papado a Aviñón cerca de Châteauneuf-du-Pape, plantó este viñedo original con uvas tintas. Las uvas blancas se plantaron al otro lado del río cerca de la ciudad de Lormont.
El viñedo siguió siendo propiedad del arzobispado de Burdeos hasta la Revolución francesa, cuando fue nacionalizado y vendido como un bien Nacional.
La bodega y los viñedos se encuentran en la comuna de Pessac, al suroeste de la ciudad de Burdeos. Sus jardines son hermosos, se celebran en ellos innumerables banquetes y recepciones.  Contienen una terraza comprada en subasta cuyo creador es Gustav Eiffel.  El castillo está deshabitado en la actualidad pero se proyecta convertirlo en un hostal de lujo.
Pertenece a la AOC Pesca Leognan en la región de Graves, es clasificado como Grand Cru Classe.  Cabe destacar, que Graves es una AOC, una Región y un tipo de suelo.
El suelo compuesto de grava es una característica, y va desde Medoc a lo largo del margen izquierdo del río.
La parcela tiene 32 ½ hectáreas, de las cuales 30 son destinadas a producir vinos tintos y 2 ½ Vinos Blancos. Siendo sus principales variedades cultivadas: Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot, y Sauvignon Blanc, Sauvignon Gris, Semillón, y Moscadelle.
Al pasar a la sala de barricas, cabe destacar una cuba de cemento en forma ovoide, de cemento natural, cuyo propósito esencial es vinificar el mosto sin la formación de sedimentos. 
Cada 10 años cambian el universo de barricas. 
Los procesos de recolección son manuales, así como su despalillado.  En 2011 la vendimia se efectuó al final de agosto en el caso de los vinos blancos, y en septiembre se recogió las uvas tintas.  Una vez recogidas las uvas, practicado el despalillado, se estrujan y se meten en las cubas sin prensado.  Añaden en las cubas hielo seco para que la baya se abra mejor,  así se liberan los primeros aromas del vino, se procura controlar la temperatura en todo momento, para así controlar el proceso de fermentación.  La Fermentación alcohólica es en cubas, la maloláctica en barricas. 
Se realizan remontajes 4 veces diarias, para airear y homogenizar el mosto, redondear taninos y avivar la función de las levaduras.    Se rompe el sombreo y se baja para colorear y aportarle aromas al vino.  Los remontajes se hacen por bombeo, se deja el vino en reposo y luego se trasvasa a la barrica.  El vino de prensa se mezcla con el mosto flor.  Se trasiega y clarifica en barricas.
Se vinifica por separado cada variedad, por parcela y por edad de la viña.
Se ensambla luego de la crianza y después se embotella previo pase por acero inoxidable.
2011 no fue una cosecha muy abundante normalmente se producen 37 hectolitros por hectárea, este año se lograron 27.
Hacen fermentación maloláctica en barricas.
Utilizan Barricas nuevas de Roble Francés de primer uso para el Grand Cru.
El precio en anaquel por botella está alrededor de 150 Euros.  El 2do vino de la casa está alrededor de 30 Euros.
El Grand Cru tiene un potencial de guarda entre 30 y 50 años, en buenas condiciones de almacenamiento.



Vinos degustados:
1.- Le prelat de Pape Clement. 2007
Viñas nuevas de 4 años.  Pasa 1 año en barrica.  Se le sugiere 5 años de guarda máximo.  22 Euros por botella. Complejidad aromática pese a su juventud, ligeramente astringente.. Sólo hay 2 cosechas 2007 y 2008.. No tiene sucesor.

2.- Clementin 2006. Su composición es 50% Cabernet Sauvignon y 50% Merlot.  Con 18 meses de barrica.  Muy buena estructura, profundidad visual.  En un par de años podría mejorar.  Buena persistencia, muy agradable final de boca.











3.- Chateau Pape Clement 2007.  Con 20 meses de barrica, su composición es 49% Merlot, 46% Cabernet Sauvignon, 3% Cabernet Franc, 2% Petit Verdot.  El 2007 fue una añada promedio.  De profundo color rojo granate en nariz ofrece notas confitadas a frutos rojos y negros.  Ataque dulce con buena acidez y astringencia, largo recuerdo en boca al despedirse.


http://www.pape-clement.com/
 

 Santé!!


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